Qué se esconde tras los incendios en Galicia y el auge del eucalipto

 

Foto - Bosque eucaliptos

  • El ecosistema en Galicia, tras los incendios, se está transformando, reduciéndose las especies autóctonas
  • Los incendios potencian la gran industria manufacturera de la madera.
  • En el horizonte se avista una macro-factoria de celulosa. ¿Oportunidad o rotura del modelo rural?

En las dos últimas décadas, Galicia ha sido testigo de incendios forestales devastadores que han arrasado miles de hectáreas de masa arbórea. Lo que a menudo se presenta como una tragedia natural encierra, sin embargo, dinámicas mucho más complejas.

Como ejemplos, tenemos especialmente graves los incendios de 2006 (con más de 80.000 hectáreas arrasadas por los incendios), 2017 (con unas 49.000 hectáreas) y 2022 (con unas 11.000 hectáreas):

Además, es relevante apuntar que más del 85% de los incendios en Galicia son provocados según fuentes oficiales. ¿Por qué? ¿Quién se beneficia? Tras el fuego, lo que emerge no siempre es la regeneración del bosque autóctono, sino la expansión acelerada del eucalipto — una especie exótica, inflamable y de rápido crecimiento.

📈 Evolución del eucalipto en Galicia: del 2000 a hoy

En el año 2000, Galicia contaba con unas 175.000 hectáreas de eucalipto en masas puras, y otras 160.000 hectáreas compartidas con otras especies. Esto representaba entre un 11% y un 22% de la superficie forestal arbolada total.

Hoy, el eucalipto ocupa más de 419.000 hectáreas en masas puras, lo que equivale a cerca del 28% del total forestal gallego. El crecimiento ha sido acelerado, favorecido por intereses económicos, abandono rural y políticas forestales permisivas.

Este aumento ha transformado el paisaje gallego, desplazando especies autóctonas como el roble, el castaño o el alcornoque, y generando un modelo forestal más vulnerable al fuego y menos diverso ecológicamente.

Todo ello gracias a que el eucalipto es capaz de rebrotar en pocas semanas tras un incendio, y desarrollarse rápidamente, creando en pocos años una masa forestal intensa, que desplaza al resto de especies. Y que entorno a los 12 años ya está disponible como recurso industrial.

¿Quién controla el eucalipto en Galicia?

Galicia corta cada año entre 5,8 y 6 millones de metros cúbicos de eucalipto. Este volumen se reparte de forma desigual entre grandes empresas, pequeñas industrias locales y exportaciones:

Como podemos observar, el modelo forestal gallego está dominado por grandes grupos empresariales que concentran cerca del 60% del volumen de eucalipto. Mientras tanto, las pequeñas empresas locales — aunque esenciales para el arraigo, empleo rural y la transformación con valor añadido — apenas gestionan una quinta parte del recurso.

Rentabilidad forestal en Galicia

El Eucalipto Globulus es probablemente el árbol actualmente más rentable en Galicia con un periodo de corta de unos 12 años. Hay que pensar, que el Chopo en algunas otras zonas más húmedas podría tener una rentabilidad parecida, con periodos de corta de unos 15 a 20 años, pero el resto de especies más abundantes, reducen muchísimo la rentabilidad, por ejemplo, el Pino Pinaster tiene turnos de corta de 25 años, el Castaño de 35 y el Roble de más de 40 años. Lo que hace que el Eucalipto, desde un punto de vista empresarial, sea el árbol más preciado.

Proyecto GAMA: la macrocelulosa que divide Galicia

El Proyecto GAMA es una iniciativa industrial impulsada por la multinacional portuguesa Altri, en colaboración con la empresa gallega Greenalia, para construir una mega-fábrica de celulosa y lyocell en el municipio de Palas de Rei (Lugo). Presentado como un proyecto “verde” y estratégico, ha generado una de las mayores controversias ambientales y sociales en Galicia desde el desastre del Prestige.

Las dimensiones del proyecto, aportan una idea de la magnitud del mismo:

  • Ocupará 366 hectáreas, diez veces más que la planta de ENCE en Pontevedra.
  • Producirá 400.000 toneladas de celulosa y 200.000 de lyocell al año.
  • Consumirá 1,2 millones de toneladas de eucalipto anuales, cerca del 20% de toda la madera cortada en Galicia.
  • Usará hasta 46 millones de litros de agua al día del embalse de Porto de Mouros (río Ulla), y verterá 30 millones tras su uso.

Hasta el momento, desde el ámbito local, el gobierno autonómico desde que declarara el proyecto como estratégico en 2023, de manera exprés, en marzo de este año le ha otorgado la declaración de impacto ambiental favorable. Mientras que desde el gobierno central de España, se le ha denegado una ayuda de 30 millones de euros por el incumplimiento de diferentes criterios de sostenibilidad.

Fuera de lo gubernamental, el punto discordante lo han puesto diferentes organizaciones ecologistas como Geenpeace y Adega, que denuncian el riesgo ecológico que causaría una planta industrial como la que se desea implantar, además, de diferentes manifestaciones multitudinarias que se han celebrado en Palas de Rei y en otros emplazamientos, así como miles de alegaciones que desde diferentes estamentos se han presentado contra el proyecto. La oposición ambiental se centra fundamentalmente en:

  • La fábrica se ubicará junto a la Serra do Careón, zona protegida con especies endémicas en peligro de extinción.
  • El vertido de aguas calientes y con carga orgánica podría alterar el ecosistema del río Ulla, que desemboca en la productiva ría de Arousa.
  • No se han publicado estimaciones de emisiones de gases de efecto invernadero, aunque se calcula que podrían superar las 100.000 toneladas anuales.
  • El proyecto podría incentivar aún más el monocultivo de eucalipto, con consecuencias para la biodiversidad y el riesgo de incendios.

Preguntas que arden

¿Hay una mano negra detrás de los grandes incendios que abre el camino a las grandes empresas explotadoras de la madera?

De momento no creo que exista una respuesta tajante a esta pregunta, pero se dan diferentes motivos que podrían hacer llegar a tal conclusión como podemos extraer de lo que acabo de exponer en los apartados anteriores. La intencionalidad de los incendios está mayoritariamente detrás de los mismos, lo que provoca la eliminación de especies autóctonas mucho menos rentables que el eucalipto. Por lo que desde el punto de vista empresarial, lo ideal, es que toda la masa forestal fuera de Eucalipto, pues es la que más rápido crece para poder ser tratada.

Además, también nos da un pista, de que pocos años después de los grandes incendios, se lance un proyecto para la ubicación de una megafábrica, cuya única forma de subsistir sin alterar el mercado, es consumiendo más madera. Hemos de tener presente, que por ejemplo las hectáreas quemadas en 2017 y las quemadas después, están en proceso para que puedan comenzar a rentabilizarse en pocos años.

¿Es el eucalipto una solución económica o una amenaza ecológica?

Esta pregunta podría a priori tener una rápida respuesta en un sentido u otro, pero nos puede ayudar a pensar en otras preguntas. Sin duda, desde el punto de vista económico a priori podríamos pensar que cuanto más Eucalipto, más crecimiento de las empresas manufactureras de la madera habrá, pero, ¿este aumento de la capacidad industrial cómo se va a repartir?, ¿el pastel se lo van a comer las grandes empresas (como Ence o Altri), o va a generar un cremiento de las pequeñas y medianas empresas?. El establecimiento, por ejemplo, de la megafactoría de Altri, si finalmente se consolida, nos puede dar una pista de hacia donde se prevé que va a ir el mercado.

Por otro lado, la amenaza ecológica creo que no la hemos de mirar a futuro únicamente, sino que ya la tenemos encima. Sin duda la gran proliferación del Eucalipto, que ya de por sí, es invasora como ya hemos visto, ha desplazado a especies autóctonas en Galicia, reduciéndose por ende, la biodiversidad de los ecosistemas, y las características que lo componen. Además, el Eucalipto está constituido por una madera mucho más combustible, por lo que futuros incendios que pudieran provocarse, serían mucho más virulentos y difíciles de controlar.

¿Cuál es el papel de la sociedad en todo esto?

Esta pregunta tiene muchas vertientes. Desde el ámbito político, el partido que gobierna la Xunta (Partido Popular) es un partido de derechas, que se ha puesto del lado de las grandes empresas y en especial del proyecto de Altri, aludiendo a que generará riqueza y trabajo en el territorio, y ha acelerado la tramitación del informe de impacto ambiental de dicho proyecto. Sin embargo la población local no ve con buenos ojos este tipo de proyectos, y además, va viendo como se modifica la estructura social y laboral, pasando de pequeñas empresas con presencia local, a grandes empresas, provocando un movimiento migratorio desde los pequeños municipios y aldeas, a los alrededores de estas zonas industriales.

La sociedad gallega debe decidir en poco tiempo, que tipo de entorno social desea, si modificar la gestión de los bosques y elaborar un plan de protección de la biodiversidad, apostando por las especies autóctonas, o continuar con el crecimiento descontrolado del Eucalipto, y en paralelo, apostar por un modelo económico movido por la pequeña y mediana empresa y arraigado al territorio, que devuelve su valor a la sociedad local, o apostar por un modelo especulativo, con pocas y grandes empresas, que aumentará aún más la migración de personas de los entornos rurales, y que no devolverá el valor generado al territorio en la justa medida.

Este artículo no busca ofrecer respuestas definitivas, sino abrir un espacio para la reflexión. Porque lo que se esconde tras el humo no es solo ceniza: es política, economía, abandono rural y decisiones que afectan al futuro de nuestros bosques.

Este artículo está escrito originariamente en la plataforma Medium (ir al artículo)

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